Ángel Ruiz Mantecón, del CSIC, habló sobre “La gestión de las explotaciones de ovino lechero” en un momento como el actual. El número de explotaciones de ovino de leche ha disminuido más de un 30% en los últimos 10 años, y también se ha producido una ligera merma en el censo, mientras que la producción en los últimos 20 años casi se ha duplicado por el crecimiento del tamaño de las explotaciones y sobre todo de la producción individual de las ovejas.

Al profesionalizarse las explotaciones, la gestión reglada es una necesidad para poder evaluar alternativas productivas y comparar entre resultados de explotaciones.

La toma de datos y su posterior análisis permiten conocer la influencia de cada factor productivo sobre la rentabilidad y establecer mejoras productivas y económicas. Para que una explotación sea negocio hace falta que sea rentable, sostenible y segura.

Los ingresos en una explotación dependen del precio que se obtiene por la leche, y este es un sector en el que la estacionalidad de la producción en los primeros meses del año condiciona lo que la industria paga por la leche. La primera clave para producir es que haya un determinado número de partos al año, para ello es necesario un control reproductivo pero hay otro factor a tener en cuenta que es la necesidad de eliminar las ovejas improductivas de los rebaños. 

Otro aspecto a considerar es que si una oveja no produce suficiente leche para cubrir sus gastos debe estar seca, idealmente dos meses antes del parto. Lo habitual es ver periodos secos mucho más largos (de hasta 120 días) que se ha demostrado que no influyen en la producción de leche posterior, por lo tanto debemos eliminar esos periodos secos improductivos.

La realidad es que a la gran variabilidad en las explotaciones se une una gran variabilidad entre animales que dificulta su manejo, empezando por la alimentación. Disminuir esta variabilidad es un punto clave para la mejora de la rentabilidad y facilitaría establecer lotes por producción. En opinión de Ángel Ruiz Mantecón es necesario dejar la reposición a lo largo del año en función de criterios de mejora independiente del trimestre de nacimiento. Por supuesto, el control lechero es una herramienta fundamental de la gestión.

Finalmente, el experto concluyó hablando de los otros dos factores imprescindibles para conseguir la rentabilidad: incidir sobre la mejora de las condiciones y formación de la mano de mano de obra y establecer un plan sanitario