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Jaime Alcañiz, de De Heus Nutrición Animal, expuso las “Claves de la alimentación de las corderas”, para ello fue analizando las distintas fases del periodo de cría, que comprende el periodo desde el nacimiento hasta el primer parto. El coste de la recría es la relación entre el coste que supone alimentar a la cordera y su producción vitalicia. Para aumentar esta producción es necesario expresar el potencial genético de los animales y es importante conocer el desarrollo de los órganos en los diferentes momentos de la recría, especialmente del rumen y la glándula mamaria, que comienza a desarrollarse antes del nacimiento. En condiciones de recría de corderas, la edad más indicada por motivos productivos, reproductivos y económicos para el primer parto son 390 días.

El preparto es el periodo comprendido entre los 45 días antes del parto y el parto. La alimentación del preparto afecta al peso de los corderos al nacimiento, la calidad del calostro y puede alterar el sistema endocrino de los corderos. Es clave proporcionar el calostro del primer ordeño, como mínimo 200 ml/kg PV (12 h), para garantizar desarrollo, aporte nutricional y defensas a los corderos. 

En opinión de Jaime Alcañiz el uso de lactorremplazantes tiene un buen número de ventajas. En la fase de lactancia, para digerir la leche es necesario que exista caseína que llegue al cuajo, esta caseína enlentece el transito de 2 a 6 horas y mejora la digestibilidad, aunque también aporta una sensación de saciedad que impide la ingestión de alimento sólido. Con leche “cero” no hay esta sensación de saciedad y se estimula la ingestión de alimentos sólidos necesaria para el destete, sin embargo la digestibilidad es muy baja las dos primeras semanas. 

Las corderas necesitan ser alimentadas además de con leche en polvo, con concentrado y forraje. El destete debe ser gradual, para ello se recomienda limitar la ingesta de leche, al menos 2 semanas, para que empiecen a comer sólido y se produzca el desarrollo del rumen. Continuaremos con el pienso de iniciación una semana después del destete como mínimo. Las corderas serán destetadas con peso superior a 12 kg, consumos superiores a 250 g de pienso/día, y al menos con 35 días de edad.

El nivel de alimentación determinará la edad a la que se alcanza la pubertad (lo ideal son 7 meses para poder cubrirlas a los 8 meses), y el desarrollo de la glándula mamaria y del tejido extraparenquimatoso. Si bien la ubre se desarrolla durante toda la vida de la cordera, hay un periodo crítico entre las 5 y las 22 semanas de vida. La estrategia adecuada sería conseguir unas ganancias medias diarias altas, manteniendo los niveles de energía y aumentando los niveles de proteína, para adelantar la pubertad y favorecer el máximo desarrollo mamario.

Por último, durante la gestación y el preparto es indispensable el control de la condición corporal, como base de la prevención de toxemia de la gestación, y garantizar un nivel nutricional suficiente para asegurar la producción lechera en base a reservas corporales y estimular la función secretora.