De izquierda a derecha: Enrique Díaz Yubero, Alejandro Vicente, María Josefa Lueso y Mar Fernández.

Mar Fernández, Directora de Aseprhu, ha pintado la cruda realidad del panorama al que se enfrenta al sector al afirmar que “estamos ante una situación de crisis que, por otra parte, no es novedosa; estamos siendo atacados por organizaciones que denigran nuestro trabajo y tenemos un serio problema de imagen que debemos buscar la forma de hacerle frente”. Cree que hay que dar respuesta a estos ataques “desde todos los ángulos y con firmeza”.

Como aspecto positivo, destaca que el sector está unido, pues el 90% de la producción española está representada en Inprovo.

Enrique Díaz Yubero, de Federovo, ha reconocido la situación que exponía Mar Fernández, pero reconoce que “contra el dogma es muy difícil razonar, pues no hay argumento que les pueda hacer cambiar de opinión, aunque les demuestres que están equivocados”.

Tras señalar que estamos ante toda una generación que ha crecido con una imagen de los animales y de su comportamiento basados en las películas de Disney, ha afirmado que “no podemos estar pidiendo perdón por producir alimentos para las personas. La sociedad necesita producir alimentos más y mejor; un mensaje que la FAO transmite constantemente”.

La intervención final corrió a cargo de María Josefa Lueso, Subdirectora General de Productos Ganaderos del MAPAMA, quien ha querido mandar un mensaje optimista al sector, pues, a su modo de ver, “no se puede hablar de un sector en crisis”. La avicultura está creciendo tanto en número de explotaciones como en producción. Reconoce, no obstante, que es cierto que hay ciertos peligros en el horizonte, por presiones de organizaciones medioambientales y animalistas, pero asegura que “el sector avícola siempre ha sabido salir adelante y donde ahora vemos un peligro también puede haber una oportunidad”.

No obstante, ve con preocupación los mensajes que llegan al consumidor, porque, a su juicio, el sector “sabe producir, pero no sabe comunicar”.

De hecho, señala que en el último año ha sido el sector ganadero el que ha salvado la cuenta agropecuaria. También ha admitido la necesidad de evitar caer en producciones excedentarias que generen riesgo de burbujas, “y más en sectores como este que no tiene una estrategia real de exportación; ahí existe margen para crecer”.